Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2026

LA HABITACIÓN

Desde que era pequeña, siempre me han dicho que no entre en esa habitación. No vivo en una casa demasiado grande, al menos no para una familia numerosa al estilo del Opus Dei. Sin embargo, siendo hija única, siempre me ha parecido desmesurado vivir en un dúplex con cuatro habitaciones, tres baños, cocina, salón, cuarto de estar, gimnasio, dos despachos y una enorme terraza. No me malinterpretes: a mí me encanta mi casa; por eso a mis 30 años sigo viviendo en ella. No porque el mercado inmobiliario esté imposible, no. He dicho que había dos despachos, ¿verdad? Uno es el que utiliza mi padre, psiquiatra de renombre en esta ciudad, para trabajar a todas horas con llamadas de pacientes, estudios y otras miles de cosas a las que dedica su tiempo no libre. Y el otro es, en teoría, el despacho de mi madre. Lo curioso es que mi madre nunca se ha dedicado a nada remunerado, salvo a cuidar de su hija (yo). Siempre me he preguntado qué podría esconder en ese espacio cerrado permanentemente con ll...